Buscar este blog

lunes, 13 de abril de 2015

LIBRO DE HAIKUS


Libro de Haikus
NÓSTOS, DE ELIO OSEJO


Leer un libro de Haikus en la poesía peruana actual es una sorpresa. Lo que no quiere decir que antes no se haya cultivado dicho arte japonés. Ya nuestro eximio poeta José Watanabe, si bien no fue pródigo en este género poético, sí exhibía en su obra el espíritu del Haiku. Diferente a él, otros artistas latinoamericanos sí hicieron de la escritura del Haiku parte de su vida. Borges y Octavio Paz fueron quienes más llamaron la atención en dicho arte. El primero por escribir un libro luego de su viaje a Japón, y el segundo no solo por escribir logrados haikus, sino también por traducir un libro de uno de los fundadores del Haiku, el poeta japonés Matsuo Basho, “Oku no Hosomichi, Sendas de Oku”, que es una mezcla de diario de viaje intercalados con poemas haikus. Un hermoso libro. Pero lo que nos llama la atención ahora, en el presente inmediato, y evoca -con sugerencia y brevedad, con espíritu de haiku- es el libro reciente del poeta y narrador residente en Huancayo Elio Osejo. Su libro: Nóstos, está compuesto de 366 haikus, y tiene notables composiciones, convirtiéndose así en uno de los singulares cultores del género en el Perú.  Aquí una muestra:  

Rugen las olas,
El mar contra la roca
Noche en el puerto.

Aquí tenemos un típico poema haiku, versos de siete, cinco y siete silabas, con el último verso operando como un desenlace.  Entonces ya podemos tener una idea de la forma y espíritu del Haiku: el asombro y emoción, el asir el presente y fundirse en él, la relación con la naturaleza y la percepción directa de las cosas.

Tras las montañas
El destino me espera
Silban las ramas

Esto es haiku, evocación, reflexión, profundidad. El lector tiene que completar estas tres experiencias: la del poeta, la del lector mismo y la de la naturaleza. Pero no solo hay la relación con la naturaleza, el fundirse con el presente, sino también está el amor y desamor; esto último parece extenderse a lo largo del libro.  

Amores muertos
Se desprenden del alma,
Hojas de otoño

Cruentas palabras,
Cadáver exquisito.
Monotonía.

Tragedia matizada, evocación, la aparente suave melancolía es lo que muestran los haikus de desamor de Elio Osejo. Y también imágenes, gran creación de imágenes que observamos impávidos.

Te di mis alas,
Pisoteaste mis sueños,
Caída libre

Alas de arcilla
Y corazón de piedra,
Me amaste un día.

Pero no solo hay referencia al amor en el libro, sino también a la poesía misma, que como trampa, ha hecho caer al poeta, y lo tiene a su merced.

Literatura,
Seductora mentira,
Te pertenezco.
Y para concluir, un haiku más extraído del libro de Elio Osejo, que despierta nuestra emoción  a través de la sugerencia:
Así es la vida;
Lo pasado, pasado,
Fin del poema.

Pero estamos seguros que el poema no terminará, y que Elio Osejo, cual mago prestidigitador de la palabra, sacará otro texto de su manga y nos regalará otra magia que nos haga emocionar estéticamente. Por el momento, contentémonos con leer estoy haykus que los maestros Basho y Yosa Buson, lo llamaban también poemas para el camino. Y ya sabemos que el camino de la poesía es largo, muy largo, casi infinito. Mis felicitaciones para Elio, y mi homenaje en este sencillo haiku:

Suave murmullo
Emerge de tu libro
Cantor de lo breve


Lima, 12 de abril de 2015

Jack flores vega

No hay comentarios:

Publicar un comentario